El evangelio según San VAR

No cantarás “GOOOL” sino “VAAAR” hasta no ser confirmado por el sensor del fuera de juego.

Antes el gol era “gooooool”, pero ahora se convirtió en “posible situación potencialmente compatible con una eventual anotación pendiente de revisión.”

Ya no existe el gol, sino el “pre-gol” durante el que el delantero abraza a 10 compañeros, besa el escudo, se toma un selfi, saluda a la mamá, le reza a San Antonio de Padua y cinco minutos después…el gol queda oficialmente en estudio.

¡Bienaventurados los delanteros que celebren poco, porque no tendrán que madrear después!

Te cortarás uñas y copete antes del partido por aquello de la Tecnología Semiautomatizada del Fuera de Juego, cuyas líneas son más rectas que los caminos del Señor.

El partido ya no se juega entre dos equipos, sino entre dos departamentos jurídicos.

Antes, cuando te fauleaban, seguías jugando…

Ahora, si el jugador se raspa una rodilla, entran: médico, fisioterapeuta, nutricionista, psicólogo deportivo, especialista en hidratación, encargado de protocolo de conmoción cerebral, fotógrafo oficial, camarógrafo del patrocinador e “influencer” invitado.

El lesionado termina recuperándose, pero de la invasión médica.

Habrá tres categorías de VAR: el Gratuito tarda siete minutos; el Premium revisa la jugada en 30 segundos y el Platinum permite escoger el ángulo favorito.

La prensa que hoy en día entrevista a los jugadores después del partido, en el 2030 entrevistará al sensor del balón inteligente:

Periodista - ¿Ese gol fue con la mano de Dios?

Sensor – Negativo. Con la mano izquierda, dedos índice y pulgar. Dios no detectado.

Los grandes protagonistas entre el “GOL” y el “VAR” son: árbitros, estómagos, uñas, pito, guardalíneas, banderillas, micrófonos, audífonos, gradería, sensores, pantallas y la mamá del árbitro central.

Ese fútbol que antes eran goles, tiros y faltas…

Ahora es temperatura corporal promedio, litros de sudor por mediocampista, índice de felicidad del lateral izquierdo, velocidad del bostezo del técnico.

Tras el invento del “hydration break”, para el Mundial 2030 que será mucho más caliente se impondrán nuevas pausas…y pautas….

Se cambiará la palabra “juego” por “fuego”.

La lógica será: si hace calor, no se juega menos…se mete más pauta publicitaria.

Se impondrá el “Shade break” o pausa para sombra. Cada 20 minutos se detendrá el juego para meterse a la carpa Crispy Chicken mientras los árbitros del VAR se entretienen con OnlyFans.

“Orination break”: treinta segundos cada dos tiros de esquina. Pero, eso sí, con VAR: si orinan fuera de la zona designada, tarjeta amarilla, y si salpica al árbitro, roja directa.

“Heladero Timeout”. Minutos 33 y 78: entra el señor del carrito coreando “pura cremitaaaa, paletas de agua, maracuyá...” Diez minutos de parada.

“Fanáticos Hydration Minute”: cinco minutos por tiempo para que la gradería de sol se hidrate con “Cerveza Infantino 0.0%”. El que no brinde, expulsado.

“Aire acondicionado portátil”: cada jugador usará un ventilador personal a prueba de choques, jalonazos y puñetazos.

“Sunscreen VAR”: el VAR revisa si, al anotar, el jugador se puso bloqueador SPF 100. De lo contrario, gol anulado por “exposición solar indebida”.

El círculo central de la cancha será, para entonces, una piscina a la que lanzarse sin pito del árbitro es penal.

Todo en la cancha será llamado por su nombre: calambre Pfizer, chollón WD-40, autogol Mastercard, reclamo al árbitro Vocalex, “orination break Pampers AdultPro Max”, expulsión Uber, camilla Johnson & Johnson, penal chorizos Chanchita…

A partir del Mundial 2030, la FIFA informa que el único elemento de la cancha que permanecerá sin patrocinador será el pasto…hasta nuevo aviso.

Y así será el Reino del Balón: se jugarán 40 minutos y se anunciarán 50.

Al final, el campeonato mundial lo ganará quién se hidrate más… el bolsillo.

Así concluye el Evangelio según San VAR.

Podréis ir en paz…cuando termine la revisión.

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Costa Ricaaarros… y caaarros… y…