El adiós de los dioses

Ante la situación actual del mundo, se acaba de producir en el Monte Olimpo un Concilio de Dioses para debatir con urgencia el destino de la humanidad.

 Gracias a mis conexiones con Afrodita, pude obtener –vía conciencia cuántica y otras indiscreciones metafísicas– el acta ultrasecreta del encuentro.

 (Escena única)

 Personajes:

 - Zeus, dios del Poder

- Atenea, diosa de la Sabiduría

- Cronos, dios del Tiempo

- Gaia, diosa de la Naturaleza

- Ares, dios de la Guerra

- Eris, diosa del Caos

- Momo, dios del Humor

- Eros, dios del Amor.

- Más otros tres dioses inesperados

Escenario.

(El Olimpo. Una mesa larga. El planeta Tierra ardiendo al centro. Los dioses beben néctar con gesto expectante).

Zeus:

Se abre la sesión. Punto único: la humanidad otra vez. ¿La extinguimos o le damos prórroga?

 

Gaia:

Me están plastificando y convirtiendo en basurero.

 

Ares:

Objeción. Se están luciendo con conflictos épicos.

 

Atenea:

Siempre decís eso y empezás guerras que luego no sabés cómo terminar.

 

Eris (sonriendo):

Por favor, no me miren así. El caos no es un error, es vocación humana.

 

Eros:

Mientras haya alguien escribiendo versos en un bus o besándose en un semáforo, no todo está perdido.

 

Atenea:

Mis datos indican que los humanos siguen a líderes con peinado improbable, mirada imperial, sonrisa de póster y botón nuclear de ego.

 

Momo:

O sea, tragedia griega dirigida por Tik Tok.

 

Gaia:

Convirtieron el miedo en moneda global y el planeta en recurso desechable.

 

Cronos:

En nuestra defensa, les dimos libre albedrío.

 

Atenea:

Pero sin manual, y eso es negligencia divina.

 

Ares:

¿Los liquidamos entonces?

 

Gaia:

Sugiero tormenta solar leve, apagón tecnológico, reinicio civilizatorio y Homo sapiens 2.1 sin populismos.

 

Ares:

Muy aburrido. Ya hicimos eso con los dinosaurios.

 

Eris:

Yo prefiero dejarlos. Se autodestruyen con estilo. Es arte contemporáneo.

 

Zeus:

Seriedad, dioses. El mundo está al borde del abismo.

 

(Se oye un fuerte golpe en la puerta. Entra Puravida, relajado, camisa floreada, silbando y café en mano).

 

Puravida:

¿Interrumpo algo histórico o están en barra libre?

 

Zeus (desconcertado):

¿Quién es usted?

 

Puravida:

Suave, compa: un dios terrenal, cotidiano, patrono de “lo más seguro es que quién sabe”.

 

Atenea:

¿Quién lo dejó entrar?

 

(Otra figura irrumpe de repente con paso triunfal)

 

Trump:

Yooo, aquí. El Zeus con rating. Exijo el trono.

 

Ares:

¿Desde cuándo los inmigrantes entran al Olimpo?

 

Trump:

Desde que decidí anexionármelo.

 

(Una sombra se proyecta sobre la mesa. Nadie la ve del todo).

 

Algoritmo (voz neutra):

Y yo decidí quién tiene voz en esta junta.

 

Momo:

¿Qué está pasando aquí? ¿Quién es ese bicho?

 

Puravida:

El nuevo sacerdote. Nadie lo adora, pero todos le obedecen.

 

Zeus:

¡Esto es una invasión!

 

Trump:

No, una adquisición. Vengo también por tu rayo.

 

Atenea (al oído de Cronos):

Tiene pinta de dios pop.

 

Puravida:

Desde abajo, ustedes parecen más desordenados que nosotros.

 

Ares:

¡Insolente!

 

Puravida:

Insolente, pero feliz. Mientras ustedes debatían siglos, nosotros inventamos dioses nuevos cada semana.

 

Eris (aplaudiendo):

Me encanta cuando alguien admite mi obra.

 

Atenea (rompiendo su pluma):

He escrito tratados para educarlos…y ahora me educan a mí.

 

Zeus (impaciente):

Entonces… ¿qué juzgamos aquí?

 

Puravida:

Tal vez a ustedes. Porque si los humanos son un caos, ¿quién los dejó al volante?

 

(Silencio. La Tierra tiembla abajo).

 

Atenea:

Propongo una moción: prorrogar la humanidad, pero con nota al pie.

 

Zeus:

¿Cuál?

 

Atenea:

Que la divinidad ha sido transferida para que ahora ellos carguen con el título…y la culpa.

 

Momo:

Será el mejor chiste de la historia.

 

Ares:

O la última tragedia.

 

Eris:

O ambas cosas, que es lo humano.

 

Trump:

Yo voto a favor, siempre que el trono tenga mi marca registrada.

 

Puravida:

Voto por la milla extra. Todavía hay café, birra y ganas de vivir.

 

Eros:

Que siga la poesía, la música y el baile.

 

Algoritmo:

Resultado: aprobado.

 

(Los dioses firman. Atenea deja caer su pluma rota sobre el planeta).

 

Zeus

Que jueguen ellos a ser dioses; nosotros ya lo hicimos mal.

 

Atenea:

Felicitaciones, ustedes son ahora el Olimpo. Si algo sale mal, no miren arriba: el cielo está cerrado por traspaso.

 

Epitafio final:

 

«Aquí yacen los dioses. No murieron: se jubilaron ante una humanidad que aprendió a endiosarse a sí misma».

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